Twitter response:

El hermoso caso de Apolinar

Yo vengo de una familia gatuna, pues a mi mamá le encantan los gatos y desde niña me ha acompañado un amigo bigotón. Sin embargo, desde que Ezequiel se murió tras 14 años con nosotros (en enero de 2010) mi mamá había decidido no volverse a encariñar’. En febrero de este año vi publicada en la página web de GatoLoco la historia de Apolinar, un gatito hermoso que lo habían abandonado a pesar de tenerlo desde bebé tras 2 años, por las razones más fatuas. Al ver la foto, sentí que ese era el compañero que estaba buscando, aunque nunca imaginé que iba a adoptar un gigantón! Apolinar llegó a mi vida en un momento de desesperanza, angustia y caos, y trajo consigo dulzura, amor y tranquilidad.

Desde el primer momento hubo entre nosotros una conexión especial, que hace que SIEMPRE estemos juntos, ronroneantes, abrazados y felices. Ahora vivimos con una hermanita peluda, Rosita Cienfuegos, otra GataLoca de corazón, y mi esposo, un hombre que nunca había tenido contacto con los animales y que ahora no puede imaginar su vida sin ellos.

Gracias GatoLoco por hacer esta familia posible!!