Twitter response:

Colonia Feral

Machis, Evangelina, Benicio y su madre Macarena, Lucero, Simón, Mimi, Blanquita, Copito, Martica y su hijito Tribilín; son sólo algunos de los más de 35 gatitos que habitan la colonia feral de Belén. Estos gatitos fueron abandonados paulatinamente por personas sin corazón y otros fueron llegando solos al predio, predio privado que gentilmente ha permitido que estos animalitos lo habiten; incluso algunos llegaron a tener varias camadas antes de poder ser esterilizados y muchos de los gatitos bebés pudieron ser domesticados y reubicados en hogares permanentes con familias hermosas

blanquita_copyOtros, por su parte, no corrieron con tanta suerte y debido al comportamiento salvaje de sus madres éstos adoptaron este mismo comportamiento, siendo solamente posible su esterilización, sin embargo allí se quedaron viviendo.

La gente que habita este lugar ha aceptado la presencia de los gatitos, no les hacen daño ni les molesta su presencia, sin embargo tampoco se hacen cargo de su salud ni de su alimentación. Por fortuna, hay una persona con un corazón gigantesco que se ha puesto en la tarea de velar por el bienestar de estos hermosos mininos. Su nombre es Ana María Grisales, estudiante de último semestre de Medicina Veterinaria y gran amiga de Gato Loco. Junto con su novio y una amiga, con un gran esfuerzo e incluso con recursos muy limitados, se han encargado de esterilizar y alimentar a los más de 35 gatitos gorditos y felices que dan vida a este lugar, ayudando de paso a controlar algunas plagas. También, la administración tuvo un gran gesto al autorizar la construcción de un cuartito donde ellos pueden refugiarse del frío y de la lluvia, y donde además tienen los comederos, camas, cobijas, un gimnasio y muchos cajoncitos para descansar.

Gato Loco, consciente de la situación, se ha comprometido a adoptar esta colonia junto con nuestra amiga Ana María, pues su manutención es bastante costosa para una sola persona. Además de eso, allí hemos podido reubicar de manera segura a 5 gatitos rescatados por nuestro hogar de paso y quiénes debido a su comportamiento salvaje nunca pudieron adaptarse a una vida doméstica.

Manchis

Un ejemplo de esto es Evangelina, rescatada con su madre y hermanitos en 2013. Es una hermosa gatica que nunca pudo adaptarse a una casa y menos al contacto con las personas y que estuvo casi un año en un tratamiento etológico para su adaptación que resultó infructuoso, simplemente no era feliz, su estrés era evidente lo que derivó en un comportamiento agresivo. Luego de pensar y analizar nuestras posibilidades llegamos a la conclusión de que ella necesitaba estar en un ambiente más libre y sin gente cerca, simplemente un sitio donde ella pudiera hacer lo que quisiera. Así, tomamos la decisión de llevarla a un lugar al aire libre, pero donde se garantizara su seguridad así como su bienestar; fue esterilizada, vacunada y finalmente reubicada en esta colonia con resultados asombrosos: en cuestión de un par de meses se tornó más amigable, se dejaba acariciar, aumentó de peso notablemente e hizo nuevos amiguitos dentro de la colonia. Ahora es la mejor amiga de Manchis y son inseparables.

Caso similar ocurrió en diciembre de 2014 con Macarena, una gatica rescatada con sus cuatro crías de mes y medio de las cuales tres fueron dadas en adopción, sin embargo Macarena y el pequeño Benicio eran demasiado salvajes e incluso agresivos. Nada funcionó con ellos. Con ellos se procedió igual que con Evangelina, se esterilizaron, se vacunaron y fueron puestos en la colonia. Hoy en día Benicio es amigo de Evangelina y Manchis, se le ve muy feliz y también aprendió a socializar con humanos poco a poco.

EvangelinaPara proteger las aves que viven allí se les pusieron collares con sonajeros, así que no es mucho lo que cazan, por lo tanto requieren alimento concentrado en cantidades. Actualmente se comen alrededor de 5 bultos de cuido de 8 kg por mes. No consumen una marca específica, sin embargo Gatsy de Purina y Nutrion no les gusta mucho, en cambio el concentrado Mirringo, Nutrecat y Q-Ida Cat les gusta bastante, además que son cuidos muy económicos. Arena no usan, pues hay muchas zonas verdes donde pueden hacer sus cositas y luego enterrarlas.

Si deseas apadrinar mensualmente a alguno de los gatitos de la colonia, o si deseas hacer un aporte para ellos, ya sea económico o en especie, puedes comunicarte con nosotros a través de nuestro correo electrónico info@gatoloco.org o a través de Whatsapp al 300 601 43 16. Para el apadrinamiento y para cualquier tipo de donación que quieras hacer te enviaremos soporte fotográfico por correo electrónico o por Whatsapp. Recuerda, tu aporte es importante para ellos y si te gustan los gatitos y no puedes tenerlos en tu hogar, o ya tienes muchos, apadrina a uno de estos, o dónales alimento, ellos te lo agradecerán porque gracias a ti sus pancitas estarán llenitas.


Fotos de algunos de los gatitos